Lesiones del Cartílago

El cartílago articular es una lámina que recubre las articulaciones para disminuir la fricción al mínimo. Su adelgazamiento o las lesiones focales causan dolor y degeneración articular (artrosis).

¿Qué es?

El cartílago es una estructura que recubre los huesos en las zonas articulares, para disminuir la fricción ósea al mínimo y amortiguar las cargas. Es una estructura nacarada, sin vascularización y sin capacidad de regeneración. Cuando se produce un desgaste generalizado del cartílago de una articulación es cuando decimos que esa articulación está artrósica. Pero también se pueden producir lesiones focales, susceptibles de tratamientos biológicos o quirúrgicos que puedan disminuir el dolor asociado.

Tratamiento

Los daños en el cartílago no siempre producen dolor. El tobillo es una articulación muy congruente que tolera relativamente bien la pérdida de cartílago. Una pérdida generalizada del mismo implica una artrosis de tobillo, susceptible de tratamiento mediante una prótesis de tobillo o una artrodesis (fijación). En casos iniciales, en los que exista un adelgazamiento del cartílago, las inyecciones intraarticulares de antiinflamatorios, de ácido hialurónico o de PRP (plasma rico en plaquetas) pueden disminuir el dolor y mejorar la movilidad.

¿Cuándo operar?

En casos más avanzados, en los que existe una pérdida severa del cartílago articular, los tratamientos conservadores ya no serán eficaces. Es en esta situación cuando habrá que plantear la posibilidad de implantar una prótesis de tobillo o de realizar una fijación de la articulación (artrodesis).
En casos de lesiones focales del cartílago (lesiones osteocondrales) una artroscopia puede ser de utilidad para retirar fragmentos de cartílago u óseos sueltos, para estimular la cicatrización de la lesión, para aportar láminas que sustituyan el cartílago lesionado o para implantar cilindros de hueso con cartílago de otra localización.